Volver a nombrarte

 Foto: Abraham Tovar

Foto: Abraham Tovar

Por Fabiana Cantos* | Venezuela

Tres, nueve o cien,

el número de veces

no importaba.

Lo cierto es,

que en mis intentos

por escribir sobre ti

las palabras se escapaban,

parecían no ser suficientes,

y yo volvía a sentirme

como la niña que te esperaba.


Pero esta vez,

tomé de nuevo el lápiz

y dejé de hacer más pausas.



Reconozco que las heridas

se convirtieron en culpas,

y no supe cómo

manejar mi carácter.


Pero aunque en mi memoria

no tenga almacenado

el olor de tu perfume,

y mucho menos tus ademanes,

con el tiempo fui aceptando

que hacer mi generoso inventario

también incluye volver a nombrarte.


Debía reconocer,

que en medio de tu ausencia,

el camino no dejó de enseñarme,

así que preferí dejar las tristezas

para abrazar las bondades.


Quizá haya creído

que las circunstancias

eran injustas,

cuando no entendía

por qué te alejaste.

Quizá no supe qué decir

cuando me preguntaban por ti,

porque no sabía

si tú también pensabas en mí.


Pero haciéndole honor al tiempo,

ahora mis sombras

perecen ser menos.

Cuando camino llevo menos peso

y cuando me veo en el espejo

también te agradezco.


Quizá es porque ahora comprendo

que no tenía que perdonarte padre.

Yo tenía que perdonarme.