Por eso duermo

Foto: Abraham Tovar

Foto: Abraham Tovar

Hilario Altares* | Argentina

Estoy en un hueco,

un hueco oscuro del que no he podido salir,

profundo.

Despierto en una lacerante oscuridad,

tengo imágenes vagas de cuando me pertenecía a mí mismo

pero se difuminan entre el arrepentimiento y el reproche

que se clavan en mis pupilas y me demandan nuevamente a las sombras.

Deseo estar todo el tiempo dormido para poder tener luz,

mi nombre es un insulto.

Los oídos sangran al escuchar mi voz.

Duermo para que este dolor pase

para que mi alma no suba por el pecho,

llegue hasta la garganta,

se mantenga por unos segundos

y luego se precipite rápidamente hasta el estómago

mientras se ahoga una lágrima cohibida.

Por eso duermo.

En los sueños no soy nadie

soy huérfano de nombres y de recuerdos.

Durante la narcosis logro reflejarme en un espejo sin desplomarme,

sin que el alma estalle en las vísceras.

Por eso duermo.

¿Morir será lo mismo que dormir?


Hilario Altares

*Estudiante de Artes en la Universidad de Buenos Aires (Argentina).