Momentos de debilidad

Foto: Javier Cedeño Cáceres | @CaracasEscribe

Foto: Javier Cedeño Cáceres | @CaracasEscribe

Alejandra Hoffman | Venezuela

Intenté alejarme:

cuando te aparté en las escaleras,

te esquive en el pasillo,

y borré tu contacto, así

como si fuera tan fácil hacer que no existieras


Y estaba funcionando. 


...también he cedido. 

Cuando permití el primer beso,

te contesté las llamadas,

me involucré luego de un par de cervezas, 

te dí refugio una y otra vez:

permití que me volvieras mierda

y, en mi peor tormenta, toqué tu cama


Porque yo era tu centro de acogida

y tú mi llamada de emergencia 

porque nunca fuimos estables,

porque no tuviste interés en intentar,

y yo no tenía fuerza para insistir

porque el amor es amor 

y no se pide ni se mendiga


               —


En nuestro torbellino de inseguridades

de quiebres existenciales

de pendientes resbaladizas

concebimos.


Fuimos débiles jóvenes, 

irracionalmente emocionales

patéticos

y, en frente de esta clínica, 

quizás muera yo

o solo esa célula que no debe florecer

                                     °

                     indudablemente 

fenecen los momentos de debilidad que fuimos.