Magia

Mago que saca el sol de su sombrero

Foto: Abraham Tovar

Foto: Abraham Tovar

LINO ZABALA* | VENEZUELA

“Sencillamente como un modesto mago
de rojo circo de domingo o de feria
tomo los naipes del amor
los barajo con parsimonia
y en las narices del viejo público
que es como hacerlo en mis narices
mágicamente los transformo
en nuevos naipes de amistad”

Mario Benedetti (1973)

Cierro mis dos manos,

miro la derecha, está insegura,

miro la izquierda, está nerviosa,

el sombrero está en el suelo,

cual sombrero de un mago, cuyo truco falló.



Soplo mi mano derecha,

sale revoloteando una polilla,

soplo mi mano izquierda, no sale nada.

El público me mira escéptico, curioso.



Abro las dos manos, palpando el horizonte:

la derecha señala hacia el norte,

la izquierda no siente la brisa,

y avergonzada, recoge el sombrero.



Siempre es así, hago mis trucos

con la mano derecha y mis fracasos

los delego a la mano izquierda

resentida y silenciosa.



No obstante, este último truco

lo ejecutaré con ambas manos.

Este truco no tendrá pretensiones,

no soñará con resucitar a los muertos

o con revivir amores muertos.



Tan solo consiste en

tomar una prudente distancia

con fingida calma y alegría,

recoger el sombrero sin inmutarme,

mostrárselo a la noche, solitaria,

puesto que el público se fue,

y sacar dentro de él,

el sol noble y clandestino



que hará de esta noche, inaudita;

un día de utopías renovadas,

de muertos que se paran y caminan,

de pueblos y recuerdos que vienen hacia mí.



Y lo más importante:

de tu mirada, que se acerca 

y demuestra tenerme confianza.

De sonrisas que reviven.


LINO ZABALA

*Escritor venezolano radicado en Brasil